La inteligencia artificial está transformando la manera en que trabajamos, pero también está creando nuevos retos para los departamentos de Recursos Humanos. Hoy es posible modificar fotografías, recrear firmas, alterar información o generar documentos que, a simple vista, pueden parecer completamente reales. Y aquí aparece una pregunta importante: ¿Qué pasa si un documento falso termina formando parte del expediente de un colaborador? Un documento puede parecer real y no serlo Durante un proceso de contratación es habitual solicitar documentos como: Títulos y diplomas. Constancias laborales. Cartas de recomendación. Certificaciones. Constancias de estudios. Documentación relacionada con experiencia profesional. El problema es que una imagen o un PDF perfectamente diseñado no demuestra por sí mismo que la información sea auténtica. Con las herramientas actuales de inteligencia artificial, cada vez es más sencillo modificar documentos sin que las alteraciones sean evidentes a simple vista. ¿Puede generar un problema legal? Sí, dependiendo del caso y de la finalidad con la que se haya creado o utilizado el documento. En Guatemala existen disposiciones legales relacionadas con la falsedad documental. Por eso, una inconsistencia en un documento presentado durante un proceso de contratación no debería tomarse a la ligera. Esto no significa que Recursos Humanos deba convertirse en un equipo de investigación. Significa que debe existir un proceso de validación y verificación. ¿Cómo puede protegerse Recursos Humanos?
- No confiar únicamente en el documento recibido Que un documento tenga buena resolución, logotipo, firma y sello no significa necesariamente que sea auténtico. Cuando un documento sea relevante para la contratación, procura validar la información con la fuente correspondiente.
- Comparar la información Un buen proceso de selección permite contrastar lo que dice el documento con: CV + entrevista + referencias + experiencia + evaluaciones. Si un candidato afirma tener determinada experiencia, pero las fechas o información de sus documentos no coinciden, es una señal que merece revisión.
- Evalúa las competencias, no solamente los documentos Un documento puede decir que alguien tiene experiencia. Una evaluación puede ayudarte a conocer si su perfil presenta las competencias que requiere el puesto. Por ejemplo, si estás contratando a un vendedor, puedes evaluar competencias como comunicación, negociación y orientación a resultados. Esto permite que la decisión no dependa exclusivamente de lo que el candidato presenta en papel.
- Establece un protocolo La empresa puede definir desde el inicio un procedimiento sencillo: Documento inconsistente → verificación → registro de la incidencia → decisión según las políticas internas. Tener un procedimiento ayuda a que las decisiones sean más objetivas y evita que cada reclutador actúe de manera diferente. La IA no es el problema. La falta de verificación sí. La inteligencia artificial puede ser una herramienta extraordinaria para las empresas. Pero, al igual que cualquier tecnología, también puede utilizarse de manera incorrecta. Por eso, el reto para Recursos Humanos no es aprender a detectar absolutamente todo lo que fue creado con IA.